Crónica de un ansioso.

El ruido es algo normal en una universidad con cientos de alumnos, por lo que lápices tamborileando cuadernos, algún celular indiscreto, carcajadas y verborragia con intenciones de murmullo es cosa normal, es parte de la “esencia” facultativa. Ésta no seria tal si no hubiese ruido.

Pocas son las armas que pueden interrumpir la música universitaria. Una de ellas es el profesor, quien detiene su repartición y transmisión de conocimientos y/o monólogos delirantes, y se para frente a la clase en cuestión, causando un efecto contundente: la atención del estudiante. Otra de ellas, y quizás la más terrorífica para los nerviosos, es el profesor tomando la hoja de asistencia, mirarla con mero interés y pronunciar la frase lapidaria para los propensos a “rojez crónica”, ataques de pánico, temblores y transpiración excesiva: “Digan un número”.

Esos segundos en los que compañeros tiran números al azar, enfrentándose a la incertidumbre de no saber, al abismo de la suerte y el desconocimiento, son una tortura para todos, pero potenciada en el joven ansioso, en el niño tímido escondido que nunca fue demasiado “fan” de las tareas en grupo.

Describir lo que pasa en la cabeza del ansioso en esos momentos es difícil, ya que ni él mismo lo sabe. Es una continuidad de pensamientos caóticos, “automáticos” diría un estudioso de la psicología, pasando por el armado de una respuesta a una pregunta todavía no hecha, a imágenes del ansioso respondiendo sin accidentes de cachetes rojos o gotas de sudor en las manos, hasta rezos, donde las oraciones “que no me elijan”, “que no digan mi número” son lo único coherente de la plegaria; también intercalados por los ya frustrados “no es para tanto”.

Dramática es la vida del ansioso, intensa y exagerada hasta en los detalles, las situaciones sociales-interactivas de hacer una pregunta a un desconocido (o a veces, peor: a un conocido) son toda una pieza teatral (generalmente, lo son para el sujeto ansioso). Pero no podemos decir de ellos que son cobardes, tal vez sí “miedosos valerosos”, ya que, con la absoluta certeza de una inevitable situación de exposición a muchos pares de ojos, se enfrentan a la contienda, se lanzan ciegos a la pileta profunda del ser social y, si bien en repetidas ocasiones se abstienen de nadar y se contentan con estar en un rincón, con el agua por la barbilla pero agarrados del borde; a la hora de la verdad, con el profesor de natación diciéndoles inquisitivos que practiquen o cuando el número 52 es elegido y el alumno universitario intranquilo debe levantar la mano, lo hace. Con el paquete rubor, nervios, sudor, vergüenza y ojos brillosos incluido. Y ese mínimo acto, insignificante para algunos y magnificado en la mente del ansioso, no es fácil.


Hello! ¿Qué tal?
Les traje un intento de crónica. Debe haber errores, y debo repasar la teoría, pero ahí está. Quise escribir un poco de esas situaciones, darle un toque de humor (aunque esto ultimo no creo que haya salido) y de paso practicar, ya que últimamente no lo estaba haciendo. Ya he comentado, me parece, que disfruto mucho escribir, mas allá que me tome un tiempo y cueste. Me gusta♥
(¿Les dije alguna vez que adoro la escena en “Something’s gotta give”, con Diane Keaton llorando y riendo mientras escribe en la computadora? Bueno, es mi idola, quiero ser así ♥  (?))

Saludos!

Anuncios

6 thoughts on “Crónica de un ansioso.

  1. Yazmin dice:

    me gusto mucho…me siento igual cuando tengo que leer algun escrito mio en voz alta…no me gusta y jamas me va a gustar…para algo lo escribi¡¡¡¡ miles de saludos,,,,

  2. kraif14 dice:

    Siento que somos unos egoístas, el mundo se esta perdiendo mucho por culpa nuestra.
    Igual, la ansiedad es un paso previo, cuando sale tu numero elegido seguramente lo haces muy bien.
    Vamos adelaaaaaaaaaaaaaaaaaaante

  3. Ju dice:

    Ansiedad que a veces empeora cuando uno no tiene el valor de alzar la voz ante una pregunta dada causando que nadie nos preste atención y que, una vez dicha, esta sea repetida por alguien sentado a tu lado con todo entusiasmo, siendo luego alabado por ser el “unico” en saber la respuesta… cosas que pasan en el mundo de los tímidos, callados , inseguros de su conocimiento..

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s